
Enero es un mes clave para las comunidades de propietarios. Tras el cierre del ejercicio anterior y el inicio de uno nuevo, es el momento idóneo para revisar la situación económica, planificar el mantenimiento del edificio y tomar decisiones que marcarán el buen funcionamiento de la comunidad durante todo el año.
Una gestión eficiente no depende solo de reaccionar ante incidencias, sino de anticiparse a ellas. Por eso, contar con una checklist clara al inicio del año ayuda a evitar problemas, gastos imprevistos y conflictos entre vecinos.
Desde NVFINCAS, como administradores de fincas en Alicante, compartimos esta checklist de enero con los aspectos fundamentales que toda comunidad debería revisar para empezar el año con orden, transparencia y tranquilidad.
1. Revisión y cierre del ejercicio económico anterior
El primer paso es analizar cómo ha cerrado la comunidad el año anterior. No se trata solo de presentar cifras, sino de comprenderlas.
Es recomendable:
- Revisar ingresos y gastos reales frente al presupuesto aprobado.
- Detectar desviaciones y entender sus causas.
- Comprobar que todos los gastos estén correctamente justificados y documentados.
- Verificar el estado del fondo de reserva.
Una revisión clara de las cuentas permite tomar decisiones más acertadas y refuerza la confianza de los propietarios en la gestión de la comunidad.
2. Aprobación o actualización del presupuesto anual
Enero es el momento natural para trabajar con el presupuesto del nuevo ejercicio. Si aún no está aprobado, conviene hacerlo cuanto antes; si ya lo está, es importante revisarlo con atención.
Aspectos clave:
- Adecuación del presupuesto a los gastos reales del edificio.
- Inclusión de partidas para mantenimiento preventivo.
- Previsión de posibles subidas de costes (energía, seguros, servicios).
- Ajuste de cuotas si fuera necesario, siempre conforme a la Ley de Propiedad Horizontal.
Un presupuesto realista es una de las principales herramientas para evitar derramas inesperadas.
3. Revisión del estado de morosidad
El inicio de año es un buen momento para analizar la situación de los recibos impagados.
Conviene:
- Actualizar el listado de propietarios morosos.
- Revisar la antigüedad de las deudas.
- Valorar acciones amistosas o legales según cada caso.
- Recordar que la morosidad afecta directamente a la liquidez y al funcionamiento de la comunidad.
Una gestión activa y profesional de la morosidad es clave para proteger los intereses del conjunto de propietarios.
4. Comprobación del fondo de reserva
El fondo de reserva es obligatorio en la mayoría de comunidades y tiene como objetivo afrontar gastos imprevistos o actuaciones necesarias en el edificio.
En enero es recomendable:
- Verificar que el fondo cumple con el mínimo legal.
- Revisar si ha sido utilizado durante el año anterior.
- Valorar si es necesario reforzarlo en función del estado del inmueble.
- Un fondo de reserva bien gestionado aporta seguridad y estabilidad económica a la comunidad.
5. Revisión de contratos con proveedores
Muchos contratos se renuevan automáticamente a principio de año, por lo que enero es un buen momento para revisarlos.
Algunos puntos a analizar:
-
Coste de los servicios (limpieza, mantenimiento, ascensores, jardinería, etc.).
-
Calidad del servicio prestado.
-
Condiciones de renovación o cancelación.
-
Posibilidad de optimizar costes sin perder calidad.
Una revisión periódica de contratos puede suponer un ahorro significativo a largo plazo.
6. Planificación del mantenimiento anual
El mantenimiento preventivo es una de las claves de una gestión eficiente. Esperar a que surjan averías suele ser más caro que anticiparse.
En enero conviene:
- Elaborar un calendario de mantenimiento.
- Priorizar actuaciones según el estado del edificio.
- Tener en cuenta inspecciones obligatorias (ITE, ascensores, instalaciones).
- Coordinar las actuaciones con el presupuesto disponible.
Una buena planificación reduce incidencias y alarga la vida útil de las instalaciones comunes.
7. Revisión de seguros de la comunidad
El seguro de la comunidad es un aspecto que a menudo se revisa poco, pero es fundamental.
Es recomendable comprobar:
- Coberturas incluidas y posibles exclusiones.
- Adecuación del capital asegurado al valor real del edificio.
- Franquicias y condiciones ante siniestros.
- Comparativa con otras opciones del mercado.
Un seguro bien ajustado evita problemas graves en caso de siniestro.
8. Evaluación de necesidades legales y normativas
Cada año pueden surgir nuevas obligaciones legales o cambios normativos que afecten a las comunidades de propietarios.
En enero conviene:
- Revisar el cumplimiento de la Ley de Propiedad Horizontal.
- Analizar posibles obligaciones en materia de accesibilidad.
- Tener en cuenta normativas autonómicas o municipales.
- Valorar la necesidad de convocar junta para decisiones importantes.
Contar con asesoramiento profesional evita riesgos legales innecesarios.
9. Planificación de juntas y comunicación con los propietarios
Una comunicación clara y ordenada mejora la convivencia y reduce conflictos.
Al inicio del año es útil:
- Planificar la junta ordinaria anual.
- Definir canales de comunicación con los propietarios.
- Facilitar el acceso a la información económica y administrativa.
- Fomentar la transparencia en la gestión.
Una comunidad bien informada es una comunidad más tranquila.
10. Apoyo de un administrador de fincas profesional
Gestionar correctamente todos estos aspectos requiere tiempo, conocimientos y experiencia. Contar con un administrador de fincas colegiado permite a la comunidad delegar estas tareas con garantías.
Un buen administrador:
- Anticipa problemas.
- Optimiza recursos.
- Garantiza el cumplimiento legal.
- Actúa como mediador y gestor integral.
En NVFINCAS trabajamos para que las comunidades de propietarios en Alicante empiecen el año con seguridad, orden y una gestión eficiente.
